Luego de unos meses de haber comenzado el ciclo 2022, estamos felices de poder vernos todos los días y seguir aprendiendo juntos/as.
Volver a encontrarse en la escuela entre pares y con otros adultos, significa ampliar el horizonte familiar, volver a la cultura colectiva, institucional, con acuerdos, pautas y límites que implican la convivencia con otros/as. Aprender a convivir juntos/as, en lo simétrico y en lo asimétrico, es propio de la escuela. Es solo en el reconocimiento con los otros y las otras, que me constituyo; éste es el incalculable valor del cara a cara, del cuerpo a cuerpo, del corazón a corazón. Estas son tan solo algunas de las virtudes de la educación presencial que recuperamos este año, en el desarrollo de habilidades afectivas y de la socialización.